viernes, 3 de junio de 2011

La Teoría de la Dependencia y la Decadencia de Occidente



Fernando Duque Ph.D.
Cientista Político
Noviembre de 2010

El mundo occidental esta en profunda crisis económica, la peor desde 1929. Van más de 3 años de crisis y ninguna de las medidas adoptadas por los gobiernos han logrado la rápida recuperación esperada (recuperación en V). Solo se ha evitado la catástrofe, y el futuro se proyecta parecido a la crisis de Japón en los últimos 20 años (crecimiento en L).


Obama ha argumentado que si los países ricos no hubiesen gastado trillones de dólares en estímulos fiscales, la recesión iniciada a fines del año 2007 se habría transformado en una catastrófica depresión. El enorme endeudamiento fiscal ha salvado al primer mundo del precipicio, pero esta solución a su vez, esta creando otro peligro y este consiste en la probable bancarrota estatal. Si esto no se controla, son los estados los que pronto caerán en la ruina. A duras penas Europa occidental esta tratando de salvar a Islandia, Irlanda y Grecia. Ahora corren grave peligro Gran Bretaña, Portugal, España, Italia, y otros 10 países europeos.

El déficit fiscal en los Estados Unidos ha provocado la debacle en el partido demócrata y Obama se esta transformando en un pato cojo. Es decir, se vera obligado a vegetar, ya que no tiene poder político para conseguir la aprobación de su agenda legislativa. Todo esto, permite predecir que el presidente perdera su reelección en el año 2012.

Hay varias causas que tratan de explicar la crisis del Oeste. La primera teoría es de orden puramente económico. Señala que el Oeste sufre un agudo desbalance estructural entre oferta y demanda. La demanda colapsó debido a la explosión de la burbuja inmobiliaria, que produjo una drástica bajada en el precio de las casas y en el precio de las acciones. Ambos fenómenos arruinaron los bancos y con ello se acabo el crédito fácil, sin este, los consumidores dejaron de consumir.

Un segundo factor explicatorio es de tipo cultural. El carácter nacional de los occidentales se corrompió y como consecuencia se perdieron ambas; las capacidades empresariales de la elite capitalista y la ética de trabajo de los asalariados. Con esta doble crisis cultural la productividad occidental se vino abajo y así el primer mundo no puede competir. Los ricos se han transformado en piratas y los trabajadores se han vuelto incapaces de obtener una adecuada productividad.  

Una tercera causa señala que la crisis de occidente radica en la ineficiencia y corrupción del Estado. A partir de las reformas neoliberales de Reagan y Tatcher, las instituciones estatales no solo se redujeron sino que también se corrompieron. Muchas de ellas fueron capturadas por poderosos grupos económicos con intereses particularistas. Las agencias públicas dejaron de dirigir y regular adecuadamente el funcionamiento de la sociedad y particularmente el funcionamiento de las instituciones financieras.

 Finalmente, hay un cuarto grupo de factores que a mi juicio son los más importantes para explicar la decadencia de Occidente, y estos se relacionan con la teoría de la dependencia. Esta señala con mucha claridad que la riqueza de Occidente ha sido producida por los 5 siglos de pobreza del tercer mundo. Los occidentales acumularon enormes fortunas provenientes de 4 variables importantes.

Primero, las ganancias de los capitales invertidos en el tercer mundo. A modo de ejemplo, en los últimos 5 años las minas extranjeras de cobre en Chile, han enviado al exterior ganancias equivalentes al actual producto bruto anual del país.

Una segunda variable, esta constituida por los ingresos que los occidentales han obtenido por concepto de fletes, seguros, servicios financieros, servicios bancarios, patentes, intereses de préstamos, etc.
Tercero. Los términos del intercambio han sido manipulados groseramente por los occidentales. Por ejemplo, en 1928 se necesitaban alrededor de 10 toneladas de cobre para importar un tractor. Para fines del siglo pasado se necesitaba el doble de cobre para importar un vehiculo similar. Los carteles occidentales fijaban los precios de las materias primas siempre a la baja, mientras que sus empresas vendían a precios usureros producto industriarles, medicinas y tecnología.

Un último factor de la dependencia, se encuentra en la emigración de talentos. Los mejores profesionales, técnicos y obreros del tercer mundo emigraban al Oeste. Estos valiosos recursos humanos por muchas décadas han dejado sus países pobres para vivir el sueño de la sociedad avanzada. Con ello se produjo un abismo tecnológico que hasta hace pocos años atrás se hacia cada vez más grande.

La teoría de la dependencia señala que la única manera de desarrollar al tercer mundo era cortar de cuajo las cadenas de la dependencia, esta recomendación empezó a implementarse desde fines de la Segunda Guerra Mundial. El primer país fue China  y ella expulso a los occidentales en 1949, luego fue Corea que liberó la mitad de su territorio en 1953. En forma paralela se independizaron India, Pakistán, Bangla Desh e Indonesia, alcanzando también a toda África. En América Latina, Cuba gano su independencia en 1959. La ola de la revolución violenta volvió al Asia y toda la Indochina se libero en 1975. La revolución violenta fracaso en el resto de América Latina en los años 80 y 90 del siglo pasado pero una nueva revolución pacifica comenzó a tener éxito en la primera década del siglo XXI. Es así como Nicaragua, El Salvador, Panamá, Venezuela, Ecuador, Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina, han elegido gobiernos progresistas que están gradualmente cortando las cadenas de la dependencia. En la actualidad, la lucha violenta  se ha reiniciado en el medio Oriente; el Libano, Palestina, Siria, Irak, Iran y Pakistán están enfrascados en una lucha sin cuartel contra los occidentales.

A comienzos del siglo XXI, quedan pocos países sometidos a la explotación occidental. Como resultado, el tercer mundo ha tenido un vigoroso crecimiento. Son ahora ellos quienes se constituyen como el único motor del desarrollo global. Como para la teoría de la dependencia la relación sistémica y simbiótica entre centro y periferia es una relación de tipo suma cero (es decir, el crecimiento del centro se hace a expensas del subdesarrollo de la periferia); entonces cuando la periferia se desarrolla, el centro comienza su proceso de declinación y subdesarrollo.